martes, 23 de septiembre de 2008

Soy el fracaso de mi gran potencial.

No puedo decir que fui mal estudiante, pero en estos días me encuentro en la penosa situación de estar buscando alguna idea para una tesis "fácil y rápida", aunque sé que no es fácil ni mucho menos rápida.

Esta situación no se si pueda ser considerada a propósito o accidental, solo sé que es producto de las circunstancias, el inconformismo con mi profesión, iniciada talvez entre quinto o sexto semestre y, finalmente entendido y tristemente aceptado en décimo semestre. Digo esto porque finalmente, acepte tristemente que me toca graduarme y continuar con este cuento.

En la mitad del 2002, el mundo vibraba por el primer mundial en Asia, Colombia estrenaba presidente, el XBOX sacudía las tiendas y un joven solitario iba a ver SEÑALES en cine solo y salía paniqueado. Este mismo joven sin experiencia pero con muchas ganas de aprender, entraba con muchas ilusiones a estudiar ingeniería mecánica.

Así empezaba esta triste historia, con ilusiones, esperanzas, problemas debidos a un cambio de universidad y de carrera.

Fue esa primera semana cuando me cambian el libreto y me dicen que por exceso de gente, iba a ver todas mis materias con gente de otra carrera… como?!? Que no voy a estudiar con los mismos de ingeniería mecánica??? pfff :S

Pues si, empecé con el pie izquierdo, mientras esperaba ver clases con la gente que hablará de máquinas, de carros, de maricadas de esas, me tocó ver materias con una cantidad de viejas ---MOMENTO, eso no fue malo, estudiaba con casi un 85% de mujeres y los hombres eran unos borrachos, era el paraíso xDD— y durante los primeros semestres mientras me ganaba la fama de ñoño yo-me-los-como-vivos con los de mi carrera, en ambiental (ingeniería) me adoraban.

Vino entonces el período de resocialización con mis amigos compañeros de mecánica. Mientras ellos tenían grupos de trabajo y de tomatas, yo llegaba cual primíparo, a conocer gente. La mitad de la carrera llegó con compañeros nuevos, con gente que de alguna u otra manera llegaba a casi todas las materias que yo veía, entraba con un récord de no haber pérdido materias y de tener un promedio por encima de la media. Pero veía con algo de preocupación, que algunas materias las pasé por obra y gracia del espiritu santo y que esto no era lo mío.

El árbitro pitaba para el inicio de la parte complementaria, y yo ahí, capoteando transferencia de calor para poderla pasar con tres, y esperando que los últimos semestres fueran la panacea para este malestar que tenía. Malestar de ver que no me gustaba y por lo tanto en las materias realmente importantes no era bueno, fui remolcado por algunos de mis compañeros en éstas, mientras yo los remolcaba en otras.

Llega la última parte y empecé a ver con preocupación que debí retirarme antes para empezar algo más, pero que en ese momento me tocaba terminar, no por mí, sino porque en realidad ya era muy tarde para hacerlo. En esto empezaba décimo semestre, y en esa preocupación y falta de interés nunca me percaté de la necesidad de hacer una tesis, en mi gran error de dejar para mañana lo que puedo hacer hoy se pasó décimo y no hice nada.

Pitazo y nos vamos a tiempo suplementario.

No puedo quejarme, el parte es satisfactorio -hasta el momento-, había pasado en limpio, mi ECAES fue el segundo de la facultad, y mi promedio me permite no preocuparme por él.

Vino la práctica, que más que eso fueron seis meses de relajo a nivel académico, la tesis que tuve planteada en ese momento no la continúe porque sabía que no iba a seguir trabajando entonces decidí dejarla. Me dediqué a disfrutar del tiempo libre pagado, y a aprender cosas que de pronto servirán en algún momento.

Pitazo y el juez indica que nos vamos a penaltis.

Mi vida toma un rumbo sinceramente insospechado cinco años atrás, estoy entre la espada y la pared, necesito desesperadamente el título para poder trabajar pero en la Universidad me exigen el maldito proyecto de grado. Hablemos de esto más en detalle.

La universidad, y más específicamente el programa de ingeniería mecánica le exige a sus estudiantes para otorgar el título de INGENIERO MECANICO: completar y aprobar la carga académica, mantener un promedio general de carrera de 3,5, completar una práctica empresarial y desarrollar un proyecto de grado!!!

He pasado mas de un proyecto y por diferentes razones me los han devuelto, no los peleo porque en el fondo se que son producto de una rebeldía propia de quien no le gusta hacer algo, es mi rebeldía silenciosa y pasiva, que aflora cuando menos debe hacerlo. Y la tesis? La propuesta más sólida convertida en anteproyecto, aceptado y con casi dos meses de trabajo, por razones todavía sin esclarecer toma un rumbo sin previo aviso y me toca cancelarla. En este momento ya decidí hacer algo que raya en el límite de la ética, voy a mandar hacer la tesis. Digo que raya porque cuando no lo quieres hacer, sabiendo que el resultado va a ser mediocre, mejor salir de eso de mejor manera y continuar…. pero a donde??

Estoy sin rumbo, sin cabeza, sin eso que en algún momento me “motivó” a continuar y acabar este cuento. No me siento cómodo escribiendo sobre esto pero es un grito al infinito, no se si pidiendo ayuda o rogando una cachetada. Me molesta saber que mucha gente que tilde de incompetente en la Universidad muestren un diploma que no significa nada, pero que a la hora de buscar un empleo es fundamental; me molesta saber que soy el fracaso de mi gran potencial, me molesta estar mintiéndole a la gente diciendo que esto es lo que mas me gusta y que siempre quise ser ingeniero, quizás hace algún tiempo sí pero hace algún tiempo también quise ser arqueólogo, abogado o conductor de rally.